Música

Un viaje al corazón del folklore: La Sole revela la historia detrás de un himno a la infancia

Redacción Que Onda Salta 10 Jul, 2026 - 21:53 hs.
En un mundo donde la música trasciende fronteras y generaciones, el folklore argentino posee una capacidad única para tejer puentes con nuestro pasado más entrañable. Las canciones populares, con su cadencia y sus letras arraigadas en la idiosincrasia de nuestro pueblo, no son meras melodías; son cápsulas del tiempo que nos transportan a paisajes emocionales y vivencias compartidas. Es en este contexto de profunda valoración cultural que Soledad Pastorutti, figura icónica de nuestro cancionero nacional, ha vuelto a cautivar a su audiencia al desenterrar la emotiva historia detrás de 'Del tiempo de mi niñez', una chacarera emblemática que resuena con la pureza y la inocencia de los años formativos.

La 'Gringa' de Arequito, conocida por su fuerza interpretativa y su innegable conexión con las raíces argentinas, no ocultó su predilección por esta pieza a la hora de estructurar sus presentaciones en vivo. Según sus propias palabras, cada vez que entona las estrofas de esta chacarera, se genera una comunión instantánea y tangible con su público. El escenario se transforma, entonces, en un espacio de añoranza colectiva, donde tanto la artista como los espectadores se funden en el recuerdo de esas siestas infinitas, los juegos en la tierra y la despreocupación de una etapa de la vida marcada por la escuela y la amistad, logrando así un puente emocional que supera el mero concierto.

Profundizando en el origen de este tesoro musical, encontramos la genialidad creativa de Coco Díaz, cuyo nombre de nacimiento era Pedro Joaquín Castro. Nacido en Tostado, Santa Fe, localidad que hoy le rinde merecido homenaje con una plaza que lleva su seudónimo, Díaz se erigió como un pilar fundamental en la composición de éxitos que calaron hondo en el sentir popular. Su pluma prodigiosa no solo nos legó 'Del tiempo de mi niñez', sino también otros clásicos ineludibles como 'El mimoso' y 'Se quema el rancho'. Su habilidad para plasmar en versos las travesuras infantiles, los rezongos ante los mandados maternos, la emoción de las partidas de bolitas y hasta el llanto preventivo por una moneda perdida, lo consagra como un narrador excepcional de la niñez argentina.

Fue precisamente esa capacidad de Coco Díaz para pintar la infancia con palabras la que Soledad Pastorutti resaltó en sus plataformas digitales. En una publicación que conmovió a sus seguidores, la cantante logró entrelazar la poética de la chacarera con sus propias vivencias en el corazón del interior santafesino. "Con ritmo de travesura. Coco Díaz escribió esta chacarera como si pintara la infancia! Y yo me acuerdo de esas siestas en Arequito, en bicicleta, con tierra en las manos y los amigos del pueblo", compartió La Sole, reviviendo postales que, sin duda, resuenan en la memoria afectiva de cualquier habitante de nuestros pueblos y ciudades. La canción, con sus estrofas que detallan desde la invitación a la siesta hasta las escapadas para jugar, se convierte en un espejo donde miles de argentinos pueden verse reflejados.

La letra misma de 'Del tiempo de mi niñez' es un microcosmos de esas vivencias. "Mi mama sabía decirme / Recuerdo cuando era chango / Usted se acuesta la siesta / No vayas a andar hondeando", narra el inicio, estableciendo de inmediato ese universo de la infancia bajo el sol del campo. Continúa con la desobediencia tierna: "Bajo el sopor de la siesta / Todo en silencio quedaba / Y con los chango pa'l monte / En punta I' pie me escapaba". Cada verso es una pincelada de nostalgia, una invitación a recordar la libertad y la picardía de aquellos años. Es esta autenticidad, esta fidelidad a la memoria colectiva, lo que consolida a la chacarera no solo como un éxito musical, sino como un verdadero himno generacional que La Sole, con su voz y su pasión, mantiene más vivo que nunca.

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