Cultura

El Litoral Despide a su Musa Eterna: Falleció Dominga Ayala de Almada, la 'Madre Costera'

Redacción Que Onda Salta 10 Jul, 2026 - 21:56 hs.
La provincia de Entre Ríos, y con ella todo el vibrante ámbito cultural del Litoral argentino, se sumerge en un profundo pesar tras conocerse la noticia del fallecimiento de Natividad Dominga Ayala de Almada, cariñosamente conocida por generaciones como la 'Madre Costera'. A sus 93 años, la mujer que se convirtió en el rostro y el alma del río Paraná, partió este miércoles en la ciudad de Crespo, dejando un legado imborrable ligado a la identidad ribereña y a una de las obras cumbre de Linares Cardozo: la emblemática 'Canción de cuna costera'.

Nacida en 1932 en la remota isla Caridad, frente a Paysandú (Uruguay), la vida de Dominga estuvo marcada por una conexión inquebrantable con el agua desde su más tierna infancia. Cuando apenas contaba ocho años, su familia emprendió una epopeya fluvial, navegando durante más de dos meses en una humilde canoa a través de un laberinto de islas y arroyos. Esta travesía los llevó río arriba, hasta las costas de Puerto Sánchez, en la ciudad de Paraná, donde finalmente echaron raíces y construyeron un hogar que sería sinónimo de resiliencia y afecto.

Fue en este tradicional barrio de pescadores donde Dominga desplegó gran parte de su existencia junto a su compañero, Martín Domingo Almada. Entre las jornadas de pesca, el ir y venir de las canoas y el pulso vibrante de la costa, no solo crio a sus tres hijos biológicos –Rubén, Martín y Gloria–, sino que abrió su corazón y su hogar a innumerables jóvenes de la zona, quienes la adoptaron como una verdadera madre del alma. Fue precisamente en una de esas escenas cotidianas de ternura y esfuerzo, mientras amamantaba a uno de sus hijos a orillas del río, que el maestro Rubén Martínez Solís, el inolvidable Linares Cardozo, la observó. Aquella conmovedora postal inspiró inicialmente una pintura del artista y, poco después, se transformaría en los versos y acordes inmortales de la 'Canción de cuna costera'.

La obra, convertida en estandarte de la música litoraleña, trascendió rápidamente las fronteras, retratando la esencia de la vida ribereña en todo el mundo. A lo largo de las décadas, fue interpretada y grabada por figuras colosales de la música argentina, desde Horacio Guarany y Liliana Herrero hasta Los Fronterizos y Lito Vitale, llegando incluso a resonar en agrupaciones corales internacionales. Pero Dominga no se conformó con ser solo una musa: ya en su etapa de abuela, con una valentía admirable, decidió completar sus estudios primarios. Este logro no solo le brindó herramientas para la vida, sino que le permitió comenzar a plasmar sus recuerdos, vivencias y las transformaciones de la costa en un manuscrito que, años después, se materializaría en su propio libro, 'Mujer de la Costa'.

Su casa en Puerto Sánchez, lejos de ser un mero domicilio, se erigió en un faro cultural, punto de encuentro y tertulia para grandes referentes de la cultura entrerriana, forjando amistades profundas con músicos y poetas como Jorge Méndez y Roberto Romani. A lo largo de su vida, Dominga recibió incontables homenajes, destacándose la institución del 'Día de la Madre Costera' cada 8 de octubre, en coincidencia con su natalicio. Cumpliendo su expreso deseo, no se realizará velatorio; sus restos serán cremados y sus cenizas esparcidas en su lugar de nacimiento, Colón, en un poético regreso simbólico al paisaje fluvial que la vio nacer. Con su partida física, el río Paraná pierde a una de sus guardianas más fieles, pero el arrullo de su historia y el eco de su 'Canción de cuna costera' flotarán para siempre en el aire de Puerto Sánchez, cada vez que una guitarra rasgue sus acordes en la orilla.

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