Internacional

¡Indignación en Sevilla! Roban la icónica figura de Curro, el alma de la Expo '92

Redacción Que Onda Salta 12 Jul, 2026 - 17:41 hs.
Un acto de vandalismo ha sacudido el corazón sentimental de Sevilla, generando una ola de indignación y nostalgia. La emblemática figura de Curro, la inconfundible mascota de la recordada Exposición Universal de 1992, ha sido sustraída de su emplazamiento en la Isla de la Cartuja. Este lamentable suceso no es solo el robo de una escultura; representa la desaparición de un símbolo entrañable que marcó a toda una generación y se erige como un pilar en la memoria colectiva de Andalucía y España.

La estatua, que apenas llevaba poco más de un mes reinstalada en la Puerta de la Barqueta –uno de los históricos accesos a la isla– como parte de un homenaje a uno de los eventos más transformadores de la ciudad, fue reportada como desaparecida, lo que motivó una inmediata denuncia por parte del Ayuntamiento de Sevilla. Las redes sociales fueron el primer canal donde la municipalidad manifestó su consternación, asegurando que se iniciaría una investigación exhaustiva para dar con los responsables y recuperar la valiosa pieza. El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, no tardó en calificar este hurto como un acto “intolerable”, reflejando el sentir generalizado de la ciudadanía.

Curro, con su pico multicolor y su cresta inconfundible, trascendió la mera función de mascota para convertirse en un verdadero ícono cultural y un poderoso motor de identidad para quienes vivieron la Expo '92. La Exposición Universal no solo reconfiguró la fisonomía de Sevilla, dotándola de infraestructuras y un espíritu moderno, sino que también dejó una huella imborrable en el imaginario popular. La figura de Curro simboliza esa época de esplendor, innovación y apertura al mundo, siendo un recordatorio constante de un capítulo glorioso en la historia reciente de la región.

La elección de la Puerta de la Barqueta como su hogar no era casual. Este punto, junto al imponente Puente de la Barqueta –construido entre 1989 y 1992 específicamente para la Expo–, forma parte indisoluble del legado arquitectónico y urbanístico que el magno evento legó a Sevilla. Su presencia allí no solo era un adorno, sino un nexo tangible con aquel pasado, evocando recuerdos y emociones en cada visitante y residente que pasaba por la zona. La ausencia de Curro en este significativo lugar es, por tanto, una herida en la memoria viva de la ciudad.

Las autoridades locales se encuentran abocadas a la tarea de esclarecer los hechos y lograr la pronta recuperación de Curro. La esperanza reside en que este símbolo de alegría y progreso regrese a su sitio, reestableciendo el homenaje que merece y devolviendo a los sevillanos una parte tangible de su historia y su orgullo. Mientras tanto, la comunidad espera con ansiedad novedades sobre la búsqueda, aferrándose al deseo de que el inconfundible pico multicolor de Curro vuelva a saludar a todos desde la Isla de la Cartuja.

Deja tu comentario