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La Albiceleste busca un golpe de timón: ¿Línea de cinco para blindar la defensa en cuartos?

Redacción Que Onda Salta 11 Jul, 2026 - 12:52 hs.
La expectación crece en cada rincón del país, pero la Selección Argentina, a pesar de su avance a los cuartos de final, no ha disipado del todo las dudas sobre su rendimiento. El camino hasta esta instancia, especialmente en los dieciseisavos y octavos, ha sido más arduo de lo esperado, enfrentando a rivales que, en la previa, no figuraban como grandes amenazas, y con los que se terminó sufriendo más de la cuenta. Esta realidad ha puesto sobre la mesa un interrogante latente: ¿es un problema estructural en el andamiaje del equipo o se trata de falencias individuales que pueden corregirse en el fragor de la competencia?

El propio Lionel Scaloni, director técnico de la Albiceleste, ha puesto en palabras esta complejidad, señalando que “después del Mundial, siempre va a costar más, sobre todo que todos a nosotros nos están jugando el partido... si el rival encima juega bien, el doble de dificultad”. Sus declaraciones reflejan la alta motivación de los contrincantes y el desafío constante que impone ser el campeón del mundo. Sin embargo, la lectura general muestra una Selección con una preocupante falta de compacidad defensiva y una vulnerabilidad inusual ante los embates rivales, habiendo recibido cuatro goles en los últimos dos enfrentamientos directos, algunos fruto de genialidades ajenas, otros, producto de desatenciones propias.

En este escenario de inseguridad, emerge con fuerza una opción táctica que podría significar un antes y un después: la implementación de una línea de cinco defensores. Una movida que recuerda a la estrategia de Alejandro Sabella en el Mundial de 2014, buscando mayor solidez sin renunciar a la proyección. Esta configuración permitiría el ingreso de un experimentado Nicolás Otamendi como líbero, aprovechando su jerarquía y dominio del juego aéreo, y habilitaría a carrileros con gran despliegue para recorrer toda la banda, aportando tanto en la contención como en la ofensiva.

Es en esta posible reestructuración donde figuras como Giuliano Simeone y Nicolás Tagliafico cobran un protagonismo central. Simeone, con su “gen europeo” y su perfil de jugador “todoterreno”, incansable y potente, podría transformarse en una “topadora” por la banda derecha, brindando un despliegue físico impresionante y una constante amenaza en ataque. Por la izquierda, la solvencia y la experiencia de Tagliafico asegurarían equilibrio y proyección, complementando la labor de los tres centrales. Esta dupla de carrileros, junto a una zaga blindada, buscaría recuperar esa solidez que ha caracterizado al equipo en momentos cumbre.

Además de los cambios defensivos, el mediocampo también podría sufrir ajustes estratégicos. Rodrigo De Paul, fundamental en la creación, se ha mostrado algo intermitente desde lo físico, y una alternativa podría ser un tridente conformado por Alexis Mac Allister, Leandro Paredes y Enzo Fernández, liberando a Lionel Messi para conectarse con Julián Álvarez o Lautaro Martínez en el ataque. Scaloni insiste en que “hay que corregir esas dos o tres cosas” para que el equipo esté a pleno, confiando en la ventaja de contar con la experiencia del Mundial de Qatar. La premisa es clara: recuperar la seguridad defensiva y la valla invicta, comenzando por un Dibu Martínez que busca su mejor versión tras una fractura. La línea de cinco, ya sea desde el inicio o como un recurso durante el partido, se perfila como una receta viable en estos tiempos de fragilidad.

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