Salta

Fosa Común: El Desolador Destino de Cientos de Restos por Deudas en los Cementerios de Salta

Redacción Que Onda Salta 07 Nov, 2026 - 20:20 hs.
Una situación que estremece a la comunidad salteña emerge desde el corazón de sus necrópolis: la falta de pago de las tasas municipales está derivando en una dolorosa y drástica medida, el desalojo de nichos y el consecuente traslado de los restos de seres queridos a una fosa común. Este procedimiento, aunque regulado, revela una cruda realidad que afecta a decenas de familias cada mes, planteando profundos interrogantes sobre la gestión del recuerdo y el duelo en nuestra ciudad.

El alcance de esta problemática es alarmante. Según confirmó Luis López, director del Cementerio San Antonio de Padua, entre 40 y 50 nichos quedan desocupados mensualmente en las necrópolis de Salta Capital. Solo en el San Antonio de Padua, durante este año se emitieron cerca de 8.000 notificaciones a los responsables de las sepulturas. No obstante, la respuesta ha sido desalentadora: aproximadamente la mitad de esos destinatarios no se ha presentado a regularizar sus deudas, lo que acelera el ineludible proceso de recuperación de espacios. Las obligaciones, que incluyen una tasa anual de mantenimiento cercana a los $50.000 y otra por permiso de uso de unos $18.000, se convierten así en un verdadero desafío para muchas familias.

El mecanismo para llegar a esta instancia final es minucioso y burocrático, pero implacable. Cuando se acumulan dos años de deuda, la administración municipal inicia el procedimiento. Este contempla varias instancias de aviso, comenzando con una notificación directa a los responsables. Si no hay respuesta, se procede a la publicación de un aviso en el Boletín Oficial y una última notificación formal. Una vez agotadas todas estas vías y sin que los familiares se presenten a saldar lo adeudado, los restos son retirados del nicho y trasladados a un depósito dentro del mismo cementerio. Allí permanecen durante un plazo de 30 días, un lapso crucial en el que aún pueden ser reclamados para su reubicación o cremación.

Sin embargo, la mayoría de las veces, este período transcurre sin que nadie se presente. Concluido este mes de espera, si no hay intención de recuperar los restos, el municipio procede a la bajada definitiva a una fosa común. Este trágico desenlace no solo refleja la dificultad económica de muchas familias, sino también la creciente presión por la falta de espacio en los cementerios municipales, que ya no disponen de parcelas de tierra y ven en la desocupación de nichos una forma de mantener cierta disponibilidad. Los mausoleos con concesiones vencidas también vuelven a la órbita municipal, abriendo la puerta a nuevas adjudicaciones.

En este complejo escenario, desde la administración municipal se observa un notorio incremento en las solicitudes para la cremación de restos. Aunque no existen estadísticas precisas, el director López aseveró que cada vez más familias optan por esta alternativa, en ocasiones por no contar con los recursos para afrontar los costos de mantenimiento o, simplemente, por no tener quién se haga cargo de las responsabilidades anuales. Es importante destacar que, además de las opciones privadas, la Municipalidad de Salta ofrece un servicio gratuito de cremación para aquellas personas sin recursos que cumplan con los requisitos establecidos por la Dirección General de Desarrollo, ofreciendo un paliativo en medio de una realidad que nos invita a reflexionar sobre el respeto a la memoria y la dignidad en el último adiós.

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