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Conmoción Judicial: Condenada a Perpetua por Brutal Homicidio en Chaco Recibe Prisión Domiciliaria por Salud

Redacción Que Onda Salta 07 Nov, 2026 - 20:19 hs.
Un giro inesperado se ha producido en uno de los casos más resonantes de la provincia de Chaco. Norma Miriam Pérez, quien fuera sentenciada a prisión perpetua por el atroz homicidio del ingeniero del INTA Otto Federico Ferber, ha obtenido el beneficio de la prisión domiciliaria. Esta decisión judicial, que permite a la condenada regresar a su vivienda en Presidencia Roque Sáenz Peña, se fundamenta en un delicado cuadro de salud que, según especialistas del Poder Judicial, demanda una morigeración en su régimen de detención.

El brutal crimen que conmocionó a la comunidad chaqueña ocurrió en diciembre de 2014, cuando el cuerpo sin vida de Otto Federico Ferber fue hallado en el interior de su automóvil, abandonado en un camino rural de Pampa Napenay. El ingeniero presentaba cuatro heridas de arma blanca, un detalle que ya en aquel momento revelaba la crudeza del ataque. La investigación, que en sus inicios barajó múltiples hipótesis y llevó a la imputación de varias personas, finalmente apuntó a Norma Miriam Pérez, con quien la víctima mantenía un vínculo de confianza que, lamentablemente, fue aprovechado para perpetrar el acto en un sitio desolado, impidiendo cualquier posibilidad de auxilio inmediato.

Tras un exhaustivo proceso judicial, la Cámara Primera en lo Criminal de Presidencia Roque Sáenz Peña dictó sentencia el 30 de junio de 2017, condenando a Pérez a la pena máxima por homicidio agravado por alevosía. La defensa de Pérez, liderada por la abogada Graciela Soto, no escatimó esfuerzos en presentar impugnaciones y recursos ante los tribunales provinciales y, finalmente, ante la mismísima Corte Suprema de Justicia de la Nación. Sin embargo, en septiembre de 2024, el máximo tribunal ratificó la condena, dejando en firme la pena de prisión perpetua, una decisión que parecía inamovible.

No obstante la confirmación de la condena, el reciente cambio en la situación de Pérez se debe a una serie de pedidos de su defensa, que durante más de un año documentó el progresivo deterioro de su salud. Los informes médicos y las evaluaciones de los expertos judiciales fueron concluyentes al determinar una condición vulnerable que justificaba la medida. De esta manera, tras casi doce años recluida en la unidad penitenciaria para mujeres de Resistencia, la condenada regresó a su domicilio el pasado jueves.

Es crucial destacar que esta morigeración en la modalidad de detención no implica, bajo ningún concepto, una modificación de la pena impuesta ni de la responsabilidad penal ya establecida. La prisión domiciliaria exige a Pérez cumplir su condena fuera de la cárcel, bajo estrictas condiciones y con el monitoreo constante de una tobillera electrónica. Este dispositivo garantiza el control de su permanencia en el domicilio y es una herramienta fundamental para la Justicia, que se reserva la facultad de revisar y revocar este beneficio ante cualquier incumplimiento de las reglas fijadas.

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