Policiales
Escándalo Digital: Famoso Influencer Acusado de Estafar a una Amiga con Millones en Tarjetas de Crédito
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Un reconocido influencer del ámbito fitness, Leandro Pérez, quien ostenta una imponente presencia digital con millones de seguidores en plataformas como Instagram y TikTok, se encuentra envuelto en un grave escándalo que ha trascendido el universo virtual para posicionarse en los tribunales. Este personal trainer, con residencia en Villa Domínico, y conocido por sus negocios y colaboraciones con grandes marcas, ahora enfrenta una contundente denuncia por parte de una amiga y socia, quien lo acusa de haberle sustraído tarjetas de crédito y de haber perpetrado una estafa millonaria mediante compras online no autorizadas.
La denuncia, que ha sido ratificada y avanza con firmeza, detalla un patrón de gastos que deja perplejo a cualquiera: desde suntuosos pedidos de sushi y la adquisición de bots para potenciar su presencia en redes sociales, hasta la compra de juegos y contenidos en la tienda de PlayStation. El monto total de lo presuntamente defraudado es impactante: cerca de 11 millones de pesos argentinos y más de 10 mil dólares. La empresaria de Puerto Madero, quien es la damnificada, relató que el descubrimiento de esta situación se produjo al desconocer cargos en su tarjeta Visa del banco ICBC, momento en que desde la entidad bancaria le informaron que las compras estaban asociadas a una cuenta de email vinculada directamente al acusado.
La cronología del presunto desfalco se remonta al año 2023, extendiéndose por un periodo considerable en el que la denunciante asegura no haber sospechado la magnitud de las operaciones. Pese a haber dado de baja las tarjetas comprometidas, los consumos anómalos persistieron en los nuevos plásticos emitidos, abarcando desde compras de indumentaria y gastos cotidianos en cafeterías, hasta espectáculos y servicios como Pedidos Ya. Los montos en dólares, por su parte, se enfocaron en plataformas digitales y bots para el crecimiento en redes sociales, evidenciando una estrategia de aprovechamiento económico ligada a la identidad digital del influencer.
El caso ha sido elevado al Juzgado Criminal y Correccional N°43 de la capital federal, con la investigación delegada al fiscal Martín Mainardi, mientras la denunciante ha presentado a su abogado con la intención de constituirse como querellante. Según su testimonio, tras descubrir el fraude, se reunió con Pérez en su departamento de Puerto Madero, donde él inicialmente negó los hechos. Sin embargo, al revisar su celular, la mujer habría encontrado sus tarjetas de crédito asociadas. Posteriormente, Pérez realizó una transferencia por $395 mil, que él adujo como un reconocimiento de “gastos comunes” en una de las tarjetas que vencía, sin vincularlos a un presunto robo.
Al ser consultado sobre esta explosiva denuncia, el influencer manifestó sorpresa ante la existencia de una causa formal en el juzgado, aunque reconoció haber tenido “un problema” y un vínculo con la denunciante. Si bien admitió haber devuelto parte del dinero reclamado, enfatizó que fue por gastos que consideraba “comunes” y que no sabía que provenían de sus tarjetas. La justicia ahora deberá desentrañar la verdad detrás de esta compleja trama que pone en jaque la reputación de una figura pública y expone las vulnerabilidades en el uso de instrumentos financieros en la era digital.
La denuncia, que ha sido ratificada y avanza con firmeza, detalla un patrón de gastos que deja perplejo a cualquiera: desde suntuosos pedidos de sushi y la adquisición de bots para potenciar su presencia en redes sociales, hasta la compra de juegos y contenidos en la tienda de PlayStation. El monto total de lo presuntamente defraudado es impactante: cerca de 11 millones de pesos argentinos y más de 10 mil dólares. La empresaria de Puerto Madero, quien es la damnificada, relató que el descubrimiento de esta situación se produjo al desconocer cargos en su tarjeta Visa del banco ICBC, momento en que desde la entidad bancaria le informaron que las compras estaban asociadas a una cuenta de email vinculada directamente al acusado.
La cronología del presunto desfalco se remonta al año 2023, extendiéndose por un periodo considerable en el que la denunciante asegura no haber sospechado la magnitud de las operaciones. Pese a haber dado de baja las tarjetas comprometidas, los consumos anómalos persistieron en los nuevos plásticos emitidos, abarcando desde compras de indumentaria y gastos cotidianos en cafeterías, hasta espectáculos y servicios como Pedidos Ya. Los montos en dólares, por su parte, se enfocaron en plataformas digitales y bots para el crecimiento en redes sociales, evidenciando una estrategia de aprovechamiento económico ligada a la identidad digital del influencer.
El caso ha sido elevado al Juzgado Criminal y Correccional N°43 de la capital federal, con la investigación delegada al fiscal Martín Mainardi, mientras la denunciante ha presentado a su abogado con la intención de constituirse como querellante. Según su testimonio, tras descubrir el fraude, se reunió con Pérez en su departamento de Puerto Madero, donde él inicialmente negó los hechos. Sin embargo, al revisar su celular, la mujer habría encontrado sus tarjetas de crédito asociadas. Posteriormente, Pérez realizó una transferencia por $395 mil, que él adujo como un reconocimiento de “gastos comunes” en una de las tarjetas que vencía, sin vincularlos a un presunto robo.
Al ser consultado sobre esta explosiva denuncia, el influencer manifestó sorpresa ante la existencia de una causa formal en el juzgado, aunque reconoció haber tenido “un problema” y un vínculo con la denunciante. Si bien admitió haber devuelto parte del dinero reclamado, enfatizó que fue por gastos que consideraba “comunes” y que no sabía que provenían de sus tarjetas. La justicia ahora deberá desentrañar la verdad detrás de esta compleja trama que pone en jaque la reputación de una figura pública y expone las vulnerabilidades en el uso de instrumentos financieros en la era digital.
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