Cine y Espectáculo
¡No quiere esperar! El divertido 'ultimátum' de Carmen Barbieri a Fede Bal por un legado teatral
En un cruce cargado de humor y sinceridad, la reconocida capocómica Carmen Barbieri protagonizó un desopilante ida y vuelta con su hijo, Federico Bal, en torno a la posibilidad de revivir una de las emblemáticas revistas teatrales que supo encabezar el recordado Santiago Bal. La escena, que se desarrolló ante la atenta y risueña mirada de Evelyn Botto, pareja de Fede, dejó en evidencia el contraste entre la impaciencia maternal por ver el legado continuado y la cautela del actor, quien prefiere esperar el momento que considera oportuno.
El punto de partida de este particular debate surgió cuando Federico, al adelantar su regreso a los escenarios para “diciembre o enero”, desestimó la inmediata resurrección de una revista de su padre. Para el actor, un proyecto de tal magnitud requiere de madurez y tiempo. “En algún momento se va a gestar, siento que tengo que tener más años y más panza. Tengo que ser un señor para hacer la revista, tengo que tener unos 50, 60 años”, reflexionó en una entrevista, dejando entrever su visión a largo plazo para semejante desafío artístico.
Sin embargo, esta postura no fue bien recibida por su madre, quien, con un dramatismo que provocó carcajadas, replicó: “No, yo voy a estar muerta”. Su reclamo, lejos de ser un mero comentario, evidenciaba un deseo profundo: no quería esperar décadas para ver a su hijo asumir el rol protagónico en una obra que honre la trayectoria de su padre. La frase caló hondo, y no solo en Fede, sino también en Evelyn Botto, quien no dudó en repetir la exclamación de su suegra imitando su voz, sumando un toque de humor adicional a la situación.
Carmen Barbieri, lejos de rendirse, fue directa y contundente en su pedido: “Terminá la revista que estás escribiendo”, le exigió a su hijo. Federico, con su habitual chispa, intentó calmar las aguas con un halago: “Unos 120 años sólidos vas a estar”, en referencia a la vitalidad de su madre. Pero el intercambio no concluyó allí; la capocómica reafirmó su postura, dejando claro que su intención es que Fede se aboque a la escritura del proyecto y que el resto, la puesta en marcha, correrá por su cuenta.
Este divertido, pero significativo cruce, pone de manifiesto no solo la particular dinámica familiar de los Bal, sino también el peso del legado artístico. El género de la revista teatral tiene un valor incalculable para la familia, siendo Santiago Bal uno de sus máximos exponentes. Por ello, la impaciencia de Carmen no es un simple capricho, sino un anhelo genuino de ver a su hijo preservar y enaltecer esa tradición. Mientras Fede Bal ya tiene fecha para su vuelta a las tablas, la icónica revista familiar, por ahora, sigue siendo una promesa a futuro, aunque Carmen Barbieri ya dejó en claro que espera verla concretada mucho antes de lo que su hijo imagina.
El punto de partida de este particular debate surgió cuando Federico, al adelantar su regreso a los escenarios para “diciembre o enero”, desestimó la inmediata resurrección de una revista de su padre. Para el actor, un proyecto de tal magnitud requiere de madurez y tiempo. “En algún momento se va a gestar, siento que tengo que tener más años y más panza. Tengo que ser un señor para hacer la revista, tengo que tener unos 50, 60 años”, reflexionó en una entrevista, dejando entrever su visión a largo plazo para semejante desafío artístico.
Sin embargo, esta postura no fue bien recibida por su madre, quien, con un dramatismo que provocó carcajadas, replicó: “No, yo voy a estar muerta”. Su reclamo, lejos de ser un mero comentario, evidenciaba un deseo profundo: no quería esperar décadas para ver a su hijo asumir el rol protagónico en una obra que honre la trayectoria de su padre. La frase caló hondo, y no solo en Fede, sino también en Evelyn Botto, quien no dudó en repetir la exclamación de su suegra imitando su voz, sumando un toque de humor adicional a la situación.
Carmen Barbieri, lejos de rendirse, fue directa y contundente en su pedido: “Terminá la revista que estás escribiendo”, le exigió a su hijo. Federico, con su habitual chispa, intentó calmar las aguas con un halago: “Unos 120 años sólidos vas a estar”, en referencia a la vitalidad de su madre. Pero el intercambio no concluyó allí; la capocómica reafirmó su postura, dejando claro que su intención es que Fede se aboque a la escritura del proyecto y que el resto, la puesta en marcha, correrá por su cuenta.
Este divertido, pero significativo cruce, pone de manifiesto no solo la particular dinámica familiar de los Bal, sino también el peso del legado artístico. El género de la revista teatral tiene un valor incalculable para la familia, siendo Santiago Bal uno de sus máximos exponentes. Por ello, la impaciencia de Carmen no es un simple capricho, sino un anhelo genuino de ver a su hijo preservar y enaltecer esa tradición. Mientras Fede Bal ya tiene fecha para su vuelta a las tablas, la icónica revista familiar, por ahora, sigue siendo una promesa a futuro, aunque Carmen Barbieri ya dejó en claro que espera verla concretada mucho antes de lo que su hijo imagina.
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